Los Barrios de Santiago

Imagen Mapa Barrios de Santiago

469 años han transcurridos desde que por mandato real español, Pedro de Valdivia instruyera al alarife Pedro Gamboa, para que de la pluma de éste surgiera el primer diseño de ciudad de Santiago del Nuevo Extremo. Un urbanismo con trazado de calles conformando manzanas de estilo damero, en las que se daba ubicación a no más de cuatro solares, destinados a residencia de los primeros Adelantados españoles, fue la ciudad que nació, en aquel entonces, en los estrechos espacios de los dos grandes brazos del Mapocho, con el Huelen entre ellos, inclinado hacia el oriente, y una extensión al poniente, no más allá de la que hoy es la Norte Sur.

Este primer santiago colonial, destinado a consolidar la presencia de la corona española en la Capitanía de Chile, y también orientado a pacificar los espíritus de conquistados y conquistadores, fue el área territorial, en que surge y avanza, en todos sus planos, el desarrollo de nuestro actual Comuna de Santiago.

Aquí se empieza a gestar y, a mostrarse entre nosotros, y, al resto del mundo, lo que irá surgiendo como identidad de nación, pues la tendencia al centralismo y concentración de la toma de decisiones en el corazón de las grandes y primeras ciudades fundadas, hizo que Santiago no escapara a dicha tendencia.

Ésta fue, quizás, la gran motivación que sintieron los variados grupos, que desde los más diversos lugares del país decidieron emigrar a Santiago, el cual con una excelente estructura urbana y con un elevado número de hitos, también urbanos, algunos naturales y otros artificiales, pasó a constituirse en una muy atractiva morada para estos emigrantes, morada que los fue acogiendo y ubicando de acuerdo a sus intereses en determinados espacios limitados por estos hitos, es decir, Los Barrios, entendidos éstos, como aquellos espacios o instancias socio espaciales, en que la comunidad residente y usuaria está llamada a verlos como el más apropiado lugar de encuentro y de oportunidades, para la plena realización de todos los ciudadanos, los que agrupados estamentalmente, deben asumir el cambio físico, social y urbano en general de su barrio, manteniendo la debida coherencia con las políticas estratégicas de la comuna.

Atendiendo a su topografía y las preferencias de los emigrantes de los sectores rurales, Santiago pasó a constituirse en comuna de barrios, en donde se pueden observar ritmos, costumbres e intereses de su gente que no se dan en otras comunas de Santiago ciudad.

Un espacio urbano está llamado a sentirse Barrio, cuando quienes lo habitan, como quienes lo visitan o trabajan en él, son capaces de llegar a tomar consciencia de una identidad muy particular, que lo caracteriza y, por lo tanto, desea domiciliarse en ese escenario, en el cual se dan las condiciones para satisfacer las necesidades esenciales de la existencia individual y colectivas de las personas comprometidas con el proyecto de hacer ciudad.

Seguir pensando y participando en la renovación permanente de la comuna de Santiago, con un apego estrecho al interés de las personas que lo habitan y de aquéllas que han elegido a la comuna como el lugar ideal de trabajo y generador de riquezas, preservando la identidad de su entorno, a través de procesos de desarrollo estratégicos sustentables e integradores, seguirá siendo, por mucho tiempo, el compromiso de todos los ciudadanos de Santiago-Comuna, habida consideración de que los procesos de desarrollo urbano que afectan a la ciudadanía toda, cuando surgen de ésta se ajustan a legitimidad plena.

La comuna de Santiago que están viendo los ciudadanos del siglo XXI, donde se multiplica la actividad comercial, de servicios y de equipamiento, para servir mejor a su creciente población; hoy a más de 460 años de su creación, lleva a sus ciudadanos a preguntarse si Santiago habrá llegado a ser la ciudad que visualizaron Pedro de Valdivia y la pluma del alarife Gamboa, cuando ya han pasado ya más de cuatro centurias del proceso que dio inicio al Santiago que hoy se vive.

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